sábado, 21 de mayo de 2011

Tequila shots...


Al grito de ¡Gracias a Dios es viernes! al finalizar la jornada en casi todas las oficinas del mundo, el ritmo de las llamadas telefónicas y los correos electrónicos disminuye sensiblemente hasta casi detenerse…

¡Vamos! Si acaso algún despistado hace llamadas telefónicas o envía correos –naturalmente con copia a su jefecito para que se dé cuenta de su entrega al trabajo- a sabiendas de que obtendrá el silencio por respuesta…

Pero ¡Qué les cuento! El viernes pasado, justo dos minutos antes de que la sacrosanta jornada laboral concluyera, recibí el correo de una compañera de trabajo. Me pregunté ¿Y ahora? ¿Qué mosca le picó? Entonces pensé que viniendo de ella, siempre aplicada, responsable –sin comillas- y con la camiseta bien puesta, tendría que ser un asunto impostergable…

Y con todo el dolor de mí corazón no pude hacer caso omiso, abrí el impertinente correo y sí, era inaplazable, pero no era de trabajo, era un correo de despedida. Ella, precavida como siempre, no quiso morir sin antes despedirse de sus muy apreciados compañeros si resultaba cierto el vaticinio de que el mundo acabará este fin de semana.

Hasta el momento de escribir estas palabras no ha pasado nada y si usted las lee significará que todo fue una gigantesca tomadura de pelo, que el profeta no lo era, que erró sus cálculos, que mal interpretó sus fuentes, que el mundo sigue girando y que nosotros continuamos, como coloquialmente decimos los mexicanos, “vivitos y coleando” a la espera del próximo fin de semana…

Sin embargo el lacónico pero divertido correo de mi compañera, la profecía misma, los comentarios y las reacciones sobre el tema que a escala mundial se han dado, me inducen a pensar que efectivamente el inconsciente colectivo desea que termine ya todo el infiernito que hemos creado y si dicen que no, pregunto…

Viviendo, como vivimos, los efectos del cambio climático… Conociendo el sufrimiento por el hambre, las enfermedades y el sometimiento de muchos pueblos… Enterados de la corrupción política y moral de la mayoría del liderazgo… Conscientes de la pérdida de valores, de las atrocidades, de los crímenes que se cometen cotidianamente… Si como dice el poeta Javier Sicilia, en su Carta a políticos y criminales, “todos estamos hasta la madre”…

¿Qué hacemos en México para transformar el infierno, aparte de quejarnos y criticar sin mayor reflexión? Salvo muy honrosas y valientes excepciones, a quienes, por cierto, dejamos morir solos

Para todos los efectos prácticos, nada.

VIII ¿Ya iniciaron los trabajos para desarrollar el plan de protección civil y el programa para mejorar la vialidad de Coatzacoalcos?

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

6 comentarios:

  1. Interesante y ameno artículo para seguir despertando las conciencias. Muy bien los links, muy apropiados.

    Un abrazo amigo y Gracias una vez más.

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  2. Gracias Enrique, tu reflexión me hizo recordar... y porque esperar hasta el último momento para decir esas palabras, porque esperar para hacer aquello que mas queremos...
    Saludos

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  3. Muy Bueno fisico y divertido, no se acabara el mundo ya que para mi los numeros son instrumentos de medicion y no de prediccion.. namastè

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  4. Refuerzan sistema de protección civil en Coatzacoalcos http://bit.ly/ixzxBh
    Saludos
    LG Flores M

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  5. Físico,eso de que se va acabar el mundo lo vengo escuchando desde que tenía como 5 añitos y se me ha quedado grabado en mi conciencia hasta el día de hoy que ya tengo 55 años, creo que hicieron el anuncio con un poquito de anticipación. En cuanto a lo dicho en su carta el Poeta Javier Sicilia a "Politicos y Criminales" Todos estamos hasta la madre", dejeme decirle que se ha quedado corto. lo felicito por su escrito. que tenga bonito inicio de semana.
    Elia*

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  6. Hola Fisico, me encanto su articulo, me rei mucho pero a la vez me hizo reflexionar, en verdad no estamos haciendo nada!!! pero que podemos hacer mas que tratar de conducirnos con toda la honradez posible, de educar a nuestros hijos con los mismos valores que nuestros padres y abuelos nos educaron, me pregunto que pasaria si nosotros manifestaramos lo mis que el poeta Sicilia o lo publicado por Lidia Cacho en Carta a Felipe Calderon... segurito amaneceriamos muertos en algun rincon de la ciudad... vayan pues mis felicitaciones por usted hace despertar esa conciencia que muchos tenemos dormida.
    saludos FQR

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